Mitos de la Nutrición:

Existen diversos mitos que hasta hoy día seguimos creyendo! Por eso, se me ocurrió investigar y publicar los mitos más famosos de la Nutrición.

1- ¿Es verdad que los alimentos Light no aportan calorías?
NO. Un alimento “Light” es el que contiene como mínimo un 30% menos de calorías que el alimento convencional, con el que se lo compara. Por lo tanto, sí aporta energía pero en menor cantidad.

2- ¿Comer Fruta después de las comidas engorda?
NO. No existe ningún alimento o combinación de alimentos que contribuya a aumentar o disminuir el peso corporal. Como hemos mencionado en muchas ocasiones, el consumo excesivo de calorías es lo que provoca ese aumento de peso. La fruta aporta la misma cantidad de energía, independientemente del momento en que se consuma.

3- ¿Comer rápido y de forma apresurada engorda?
NO. Es el consumo de calorías en exceso lo que produce un aumento del peso corporal. Lo que si ocurre, es que las personas que comen velozmente suele a su vez ingerir mayor cantidad de comida.

4- ¿Es posible que los obesos absorban más nutrientes que las personas delgadas?
NO. La absorción de nutrientes se produce de la misma forma en ambos.

5-¿La obesidad es hereditaria?
La herencia es uno de los factores que influyen en el desarrollo de la obesidad, es decir que los hijos de padres obesos presentan un mayor riesgo. Sin embargo, existen otros factores como el sedentarismo, una ingesta inadecuada y un estilo de vida poco saludable, que darán lugar a padecer este trastorno.

6- ¿El consumo de sal engorda?
NO. La sal por ser un mineral, es acalórica (sin calorías). Ahora bien, su ingesta puede producir retención de líquidos en personas que padecen trastornos cardíacos, renales o hepáticos. Retener líquidos no significa engordar.

7-¿Azúcar o miel, cuál engorda menos?
El azúcar nos proporciona unas 4 calorías por gramo, y la miel 3,26 cal/gramo. Sin embargo, en la vida diaria, estas diferencias son irrelevantes, por lo que si ambas se usan para endulzar, la diferencia puede llegar a unas 10 calorías diarias, resultando insignificante para las calorías que debemos consumir diariamente.

8-¿Los suplementos vitamínicos y minerales nos aumentan el peso?
NO. Ninguno aporta calorías (energía).

9-¿Los laxantes adelgazan?
NO. El punto de acción de los laxantes es en el intestino grueso, y la absorción de nutrientes se produce en el intestino delgado, por lo cual, no contribuye al descenso de peso, y utilizarlos para tal fin, pone en peligro nuestro estado de salud.

10-¿Es cierto que las tostadas, o las cortezas de pan aportan menos calorías que la miga (lo blanco)?
NO. La composición tanto de las tostadas, corteza o la miga es igual en todos. Sólo cambia el contenido de agua, ya que la corteza y las tostadas contienen menos.

11-¿El aceite en “crudo” no engorda?
El efecto térmico no modifica el contenido calórico de los aceites, todos proporcionan 9 cal, por gramo. Lo que sí es cierto es que al cocinarlo lo saturamos, volviéndose perjudicial para la salud, pero las calorías son las mismas, tanto crudas como modificadas por la cocción.

12-¿El agua con gas, aporta calorías?
NO . Con gas o sin gas, el agua no aporta energía, por lo que nunca debe considerarse como factor preocupante sobre el aumento de peso.
El agua con gas se suele restringir en personas que padecen hipertensión, dado su alto contenido en sodio.

13-¿Como actúa el aceite acalórico?
Se elimina directamente a través de las heces. No puede ser absorbido por el organismo, puesto que las enzimas no lo metabolizan. Es por ello que no aporta calorías. Es importante señalar que su consumo elevado, puede arrastrar consigo las vitaminas liposolubles y también provocar diarreas.

14-¿Por qué se recomienda aumentar el consumo de agua cuando se realiza una dieta hipocalórica?
Existen principalmente 3 motivos:

  • aumenta la sensación de saciedad
  • ayuda al correcto tránsito intestinal, cuando la dieta es baja en grasas
  • evita la formación de cálculos renales, ya que disminuye la densidad de la orina.

Estos son sólo algunos de los mitos que se nos presentan a diario, y sabiendo distinguir lo falso de lo verdadero, aprenderemos a decidir saludablemente.

Consejos generales para cumplir con tu dieta:

Empezar a diseñar con realismo un plan y tratar de ajustarse lo más que pueda a la dieta elegida, es la primera técnica. Tómeselo muy en serio. Hay cosas que ayudan:

  • Antes de empezar, debes tomar conciencia de los beneficios de bajar peso, como la reducción de colesterol, problemas cardiacos, disminución de riesgos de ciertos tipos de cáncer asociados a la obesidad, fortalecerán tu voluntad...
  • Lleve una Agenda en la que anote todo tipo de incidencias, especialmente: Peso, (pesarse nada más al levantarse), puntos en los que se haya saltado su dieta, dolores de cabeza, estómago o malestares en general.
  • Haga público su compromiso de perder peso. Muchas personas lo llevan en secreto y esto aumenta la dificultad (comidas familiares, invitaciones a salir a los restaurantes). Hable de su reto -al menos entre la familia y amigos con los que más se relaciona-, le ayudará mucho y encontrará compresión y ayuda si lo plantea adecuadamente. Huya de "quema grasa" de regímenes sin esfuerzo, tome conciencia de que sí le costará un esfuerzo.
  • Aproveche para realizar actividades saludables y adelgazantes: caminar, trotar, masajes, duchas de agua, baños....
  • Imagínese más ligero / ligera, intente visualizar sus ventajas algunos minutos por la noche inmediatamente antes de dormir: por ejemplo: las ropas que le quedarán de nuevo después de haber adelgazado, caminar y moverse más rápido, bienestar en general (que es la mayor ventaja que puede haber).
  • Beba mucha agua o líquidos e infusiones en general. Las dietas buenas nunca limitan el líquido. Fíjese como mínimo una meta de 3 litros diarios.
  • Trate de ir al baño todos los días regularmente. La eliminación es importante y contribuirá al éxito de su Plan.
  • Duerma ocho horas.
  • No olvides que si adelgazas mucho en pocos días y llevas una dieta muy rígida, debes consultar a un especialista si te sientes mal (frecuentes dolores de cabeza, fuerte estreñimiento...) especialmente si la dieta se prologa en periodos amplios (ej. 7-15 días).