
“Es tan difícil llevar una vida sana en la oficina”, me decía una amiga que había engordado unos cuántos kilitos desde que empezó a trabajar. Le recomendé unos sándwiches riquísimos en el almuerzo con la intención de que deje las milanesas, hamburguesas, papas fritas, y todo tipo de comida chatarra que se acostumbra almorzar en las oficinas.
Los sándwiches que son preparaciones sencillas y rápidas de elaborar y de trasladar, también pueden ser saludables y nutritivos, claro!! si sabes cómo combinarlos. Tenes que tener en cuenta que para formar parte de una alimentación sana debes apostar a la calidad y por sobre todo a la variedad.
Existen varias opciones de sándwiches y el más común es: el que tiene como relleno jamón cocido, queso, mayonesa y, en el mejor de los casos, lechuga y tomate. Pero la idea es que empieces a VARIAR!!
Con un poco de creatividad podes ir variando estos ingredientes para probar nuevas combinaciones igual de apetitosas.
Por ejemplo en vez de jamón cocido, podes optar por atún al natural, pollo, jamón crudo o huevo duro. En lugar de la mayonesa podes utilizar quesos untables , un chorrito de aceite de oliva, queso blanco o queso crema y no puede faltar el orégano.
Puedes sustituir las hojas de lechuga por espinaca, berro, albahaca, lechuga morada. Además le podes dar a tu plato más color y nutrientes con otros vegetales como zanahoria rallada, cebolla en aros, pimiento (rojo, amarillo o verde) en tiras, brotes de soja, remolacha rallada, tomates secos...
Seguramente ya se te han ocurrido varias combinaciones con estos y otros ingredientes. Si no es así, aquí tienes algunas sugerencias:
- Pollo, rodajas de tomate, mozzarella, hojas frescas de espinaca y salsa golf.
- Jamón crudo en fetas, tomates secos, aceitunas y queso crema.
- Atún al natural, zanahoria rallada, tomate, cebolla y mayonesa.
Con relación al pan, la mejor opción son los integrales, multicereal o con semillas. Y si queres convertir cualquiera de estas opciones en un almuerzo completo, acompáñalo con una fruta fresca.
