Como cuidarme en la oficina??


Se nos hace tan difícil elegir el menú y el lugar de almuerzo cuando estamos en la oficina, y lo peor es que no podemos controlar la ansiedad por la comida y los antojos en el trabajo. Siempre tenemos que tener en cuenta que cuando consumimos más calorías de las que gastamos, el exceso se almacena y acumula como grasa corporal, convertidos finalmente en triglicéridos. Por eso debemos intentar mantener una alimentación balanceada, siempre acompañada con ejercicio físico, para estar siempre en peso normal y saludable. El secreto más importante está en la elección de los alimentos, las porciones correctas, y disminuir al máximo el consumo de alimentos fuera de casa. Para poder cumplirlos, te presento a continuación algunos consejitos útiles:

1- Controlar la ansiedad y el antojo en el trabajo
Lo primordial es ser conscientes de lo que comemos y siempre comer con moderación. Por ejemplo: Si nos regalan bombones, lo debemos aceptar, pero sólo comernos un pedacito. Si planeamos lo que vamos a comer durante el día, podemos disminuir calorías de más. Por ejemplo, si sabemos que ese día un compañero cumple años, entonces voy a almorzar una ensalada de pollo con aderezo liviano para poder comerme un pedacito de torta en la merienda.
Una bebida caliente y baja en calorías como un té o café ayuda a controlar las tentaciones y controlar las calorías. Podemos tener una taza a mano y hacernos un té caliente cuando se nos apetece algún dulce o postre. Además los chicles sin azúcar ayudan a controlar la ansiedad. Estos tienen muy pocas calorías y además ayudan a disminuir el riesgo de caries si se consumen 20 minutos después de las comidas.

2-Tomar suficiente agua
Muchas veces confundimos el hambre con sed. El agua es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Además el agua es como un “detergente” que ayuda a eliminar las toxinas de nuestro cuerpo. Debemos tomar al menos 2 litros de líquido al día.

3-Siempre desayunar
Está comprobado en varios estudios que las personas que desayunan tienen un peso saludable y menor riesgo de padecer enfermedades como diabetes, obesidad, enfermedades gastrointestinales, etc. El desayuno ayuda a acelerar el metabolismo y a controlar el número de calorías que se consumen el resto del día.

4- Hacer meriendas
Las meriendas son importantes porque ayudan a controlar la ansiedad, mantienen el organismo trabajando eficientemente y evita que lleguemos al siguiente tiempo de comida con un hambre incontrolable. Lo ideal es una colación a media mañana y una merienda. Por ejemplo, una merienda es 1 fruta, 1 yogurt ó 1 barrita de cereal. Podemos tener una caja de barritas en el escritorio para así no tener excusa de ir al supermercado por algún antojo.

5- Llevar el almuerzo de la casa
Si no lo podemos hacer todos los días, por lo menos 3 veces por semana. La comida de casa una mejor elección por varias razones:

· Podemos tener un mejor control de las porciones que nos servimos

· Generalmente tiene menos grasa, y por ende menos calorías

· Tiene menor contenido de sal (sodio)

· Nos aseguramos que la comida tuvo una buena manipulación

· Sale más económico

Lo ideal es comprar un recipiente con divisiones y con tapa seguir una correcta distribución del plato: 1/3 vegetales, 1/3 proteína y 1/3 harina. Les recomiendo siempre llevar la ensalada en un recipiente aparte y el aderezo liviano o el limón en una bolsita, para que la lechuga ó repollo no se suavice. Luego podemos variar los vegetales entre brócoli, picadillos con queso, zucchini relleno ó vegetales salteados con poca grasa.

La proteína es muy importante ya que nos brinda saciedad y por ende menor riesgo de un “ataque” de ansiedad a media tarde. Siempre debe haber alguna carne magra como bife magro, pechuga de pollo sin piel ó una lata de atún en agua. Se recomienda consumir preferiblemente carnes blancas o pescados porque el contenido de grasa saturada y colesterol es menor, y aparte algunos pescados como el salmón y atún son buena fuente de Omega 3, protectores del corazón.

Las harinas son la principal fuente de energía, pero no debemos abusar ya que éstas son las que pueden ocasionar un aumento de peso. Tratemos de elegir harinas fuente de fibra como pan, pasta y arroz integral, tortillas de maíz, leguminosas, papa con cáscara, etc... Estas son de lenta absorción por lo que nos dan energía por más horas.

Algunas opciones de postres bajos en calorías son: una fruta, un helado ó yogurt bajo en grasa, 1 cuadrito de chocolate oscuro ó gelatina sin azúcar. Asimismo es recomendable elegir bebidas sin calorías o refrescos naturales endulzados con edulcorante, para controlar el número de calorías.

Si no tenemos la posibilidad de llevar el almuerzo de la casa a la ofi, debemos tratar de elegir algún restaurante que tenga un menú liviano y seguir estas recomendaciones. Esto es lo primordial para cuidarnos y mantenernos sanos/as en la oficina. Tiene su proceso de adaptación, pero una vez que empecemos a sentirnos más sanos/as y deshinchados/as, podremos sentir la diferencia del antes y después, y apreciar este nuevo hábito alimentario.

El Tomate y sus beneficios:

Es impresionante las propiedades nutritivas que posee el tomate. No nos damos cuenta que en nuestras narices tenemos algunos remedios naturales que curan!!

El tomate es un magnifico depurador de la sangre y un excelente vigorizante del organismo en general, por su riqueza en vitaminas y sales minerales. Para combatir la neurastenia y el decaimiento nervioso es magnífico; así como por sus propiedades afrodisiacas se recomienda contra la debilidad sexual.

Es un gran activador de los fermentos digestivos, de los que depende el buen proceso del metabolismo de nuestro organismo. Además actúa como laxante y de gran beneficio en la obesidad y en todos los trastornos del hígado. Por su contenido de yodo, es bueno contra el bocio, para esto se usara en estado natural es decir crudo.

Propiedades Nutritivas del Tomate

Desde la antigüedad es conocida la propiedad antiescorbútica de este fruto. Es útil para las afecciones de la boca, garganta y mejora la vista. Es fácil de digerir, estimulante del apetito y ligeramente laxante.

Es rico en vitamina A y C, un poderoso estimulante del apetito. Ideal para preparar mascarillas contra las espinillas. La piel del tomate madura los forúnculos cuando se coloca directamente en la zona afectada, así como para cualquier grano infestado de la cara, consumido en sopa es bueno para las anginas, aliviando el dolor.

Para los problemas de próstata es aconsejable consumir mucho tomate en ensalada acompañado de coliflor, escarola y rábanos pero evitando el consumo excesivo de grasas animales, café, especias, y alimentos picantes.

El zumo del tomate

Si se quiere sacar el mayor beneficio posible de esta hortaliza, será muy preferible usar únicamente el zumo del fruto sobre todo cuando va a emplearse con fines curativos. Este zumo se obtiene de la manera más sencilla; los tomates buenos y maduros se cortan en pedazos y colocados en un colador se exprimen, o también se puede utilizar los modernos exprimidores de zumos. Usado en forma de coctel es un excelente purificador de riñones y se hace la mezcla de la siguiente manera; el zumo de 2 o 3 tallos de apio con un vaso de jugo de tomate; el cual es muy recomendable en la nefritis.

El cóctel especial de zumo de tomates con el zumo de limón es muy bueno para la obesidad y para aquellos que sufren demasiada acidez. Siendo también magnifico para el reumatismo; artritis y neuritis y mitiga los dolores de cabeza. Además elimina las toxinas, cura las llagas. Para todos estos casos se tomará un vaso de zumo de tomate mezclado con zumo de limón. Otro cóctel, rico en potasio y esplendido para la artritis, es el zumo de tomates con un poco de perejil bien picado.

Aplicaciones externas del tomate

Los tomates frescos y bien maduros se emplean en la inflamación de los ojos y para ello se empleará en rodajas a las partes afectadas. En las hemorroides es eficaz el zumo en un poco de grasa animal, que se aplicará en forma de pomada.

El tomate que se ha pasado por la excesiva madurez se utiliza en cocimiento, previamente molido y después de pasarlo por un colador se emplea en fricciones contra los dolores de cabeza, callos, juanetes y verrugas, se usa el tomate aplicado en rodajas durante la noche y se verá que el ablandamiento es notable al día siguiente, pudiendo desprenderse fácilmente. Para las quemaduras del sol, especialmente las que se adquieren en las playas, no hay nada más eficaz que pasarse en las partes afectadas, con un tomate grande partido en dos, varias veces.