Beneficios del Ácido Omega 3

Qué son los Ácidos Grasos Omega 3 o Ácido linolénico?

Son un tipo de grasa poli insaturada esencial (el organismo humano no los puede fabricar a partir de otras sustancias). También conocido o llamado "Aceite de pescado".

Nuestro organismo necesita del ácido linolénico para trabajar correctamente, ya que el consumo adecuado del mismo ayuda en la formación de membranas celulares y hormonas, el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, la correcta formación de la retina, en el funcionamiento de las neuronas y las transmisiones químicas.

Además está comprobado que la ingestión de alimentos ricos en ácido linolénico rebaja los triglicéridos, disminuye el colesterol, previene la formación de coágulos en las arterias y disminuye levemente la presión arterial.

También posee propiedades anticancerígenas (cánder de colon, próstata y mama), antiinflamatorias, y es recomendable su consumo durante el embarazo para conseguir que el feto tenga un desarrollo cerebral adecuado.

Está demás decir que les recomiendo su consumo y que eviten consumirlos en exceso.

Tres maneras de consumir más Ácido Omega 3

Como vimos recientemente sus beneficios son tan numerosos que casi para todo se recomienda el incluirlos en la dieta. Aquí dejo tres maneras de aumentar su consumo.

Comer más verdes
Incluya mas vegetales de hojas verdes, legumbres y papas en su dieta.

Escoja carnes saludables
Averigue o pregunte al carnicero si la carne que vende es de vaca que se ha alimentado con pasto. Las carnes provinientes de vacas alimentadas con maíz y soya contienen menor cantidad de Omega-3.

Comer pescado
Se recomienda consumir por lo menos dos porciones de pescado a la semana. Otra opción es comprar cápsulas de
aceite de pescado y tomarlas según las indicaciones en el frasco. Los Omega-3 son tan importantes en la dieta que últimamente han salido varios productos para niños de Omega-3 en forma de gomitas dulces. Se les da a los niños como una multivitamina.

Como cuidarme en la oficina??


Se nos hace tan difícil elegir el menú y el lugar de almuerzo cuando estamos en la oficina, y lo peor es que no podemos controlar la ansiedad por la comida y los antojos en el trabajo. Siempre tenemos que tener en cuenta que cuando consumimos más calorías de las que gastamos, el exceso se almacena y acumula como grasa corporal, convertidos finalmente en triglicéridos. Por eso debemos intentar mantener una alimentación balanceada, siempre acompañada con ejercicio físico, para estar siempre en peso normal y saludable. El secreto más importante está en la elección de los alimentos, las porciones correctas, y disminuir al máximo el consumo de alimentos fuera de casa. Para poder cumplirlos, te presento a continuación algunos consejitos útiles:

1- Controlar la ansiedad y el antojo en el trabajo
Lo primordial es ser conscientes de lo que comemos y siempre comer con moderación. Por ejemplo: Si nos regalan bombones, lo debemos aceptar, pero sólo comernos un pedacito. Si planeamos lo que vamos a comer durante el día, podemos disminuir calorías de más. Por ejemplo, si sabemos que ese día un compañero cumple años, entonces voy a almorzar una ensalada de pollo con aderezo liviano para poder comerme un pedacito de torta en la merienda.
Una bebida caliente y baja en calorías como un té o café ayuda a controlar las tentaciones y controlar las calorías. Podemos tener una taza a mano y hacernos un té caliente cuando se nos apetece algún dulce o postre. Además los chicles sin azúcar ayudan a controlar la ansiedad. Estos tienen muy pocas calorías y además ayudan a disminuir el riesgo de caries si se consumen 20 minutos después de las comidas.

2-Tomar suficiente agua
Muchas veces confundimos el hambre con sed. El agua es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Además el agua es como un “detergente” que ayuda a eliminar las toxinas de nuestro cuerpo. Debemos tomar al menos 2 litros de líquido al día.

3-Siempre desayunar
Está comprobado en varios estudios que las personas que desayunan tienen un peso saludable y menor riesgo de padecer enfermedades como diabetes, obesidad, enfermedades gastrointestinales, etc. El desayuno ayuda a acelerar el metabolismo y a controlar el número de calorías que se consumen el resto del día.

4- Hacer meriendas
Las meriendas son importantes porque ayudan a controlar la ansiedad, mantienen el organismo trabajando eficientemente y evita que lleguemos al siguiente tiempo de comida con un hambre incontrolable. Lo ideal es una colación a media mañana y una merienda. Por ejemplo, una merienda es 1 fruta, 1 yogurt ó 1 barrita de cereal. Podemos tener una caja de barritas en el escritorio para así no tener excusa de ir al supermercado por algún antojo.

5- Llevar el almuerzo de la casa
Si no lo podemos hacer todos los días, por lo menos 3 veces por semana. La comida de casa una mejor elección por varias razones:

· Podemos tener un mejor control de las porciones que nos servimos

· Generalmente tiene menos grasa, y por ende menos calorías

· Tiene menor contenido de sal (sodio)

· Nos aseguramos que la comida tuvo una buena manipulación

· Sale más económico

Lo ideal es comprar un recipiente con divisiones y con tapa seguir una correcta distribución del plato: 1/3 vegetales, 1/3 proteína y 1/3 harina. Les recomiendo siempre llevar la ensalada en un recipiente aparte y el aderezo liviano o el limón en una bolsita, para que la lechuga ó repollo no se suavice. Luego podemos variar los vegetales entre brócoli, picadillos con queso, zucchini relleno ó vegetales salteados con poca grasa.

La proteína es muy importante ya que nos brinda saciedad y por ende menor riesgo de un “ataque” de ansiedad a media tarde. Siempre debe haber alguna carne magra como bife magro, pechuga de pollo sin piel ó una lata de atún en agua. Se recomienda consumir preferiblemente carnes blancas o pescados porque el contenido de grasa saturada y colesterol es menor, y aparte algunos pescados como el salmón y atún son buena fuente de Omega 3, protectores del corazón.

Las harinas son la principal fuente de energía, pero no debemos abusar ya que éstas son las que pueden ocasionar un aumento de peso. Tratemos de elegir harinas fuente de fibra como pan, pasta y arroz integral, tortillas de maíz, leguminosas, papa con cáscara, etc... Estas son de lenta absorción por lo que nos dan energía por más horas.

Algunas opciones de postres bajos en calorías son: una fruta, un helado ó yogurt bajo en grasa, 1 cuadrito de chocolate oscuro ó gelatina sin azúcar. Asimismo es recomendable elegir bebidas sin calorías o refrescos naturales endulzados con edulcorante, para controlar el número de calorías.

Si no tenemos la posibilidad de llevar el almuerzo de la casa a la ofi, debemos tratar de elegir algún restaurante que tenga un menú liviano y seguir estas recomendaciones. Esto es lo primordial para cuidarnos y mantenernos sanos/as en la oficina. Tiene su proceso de adaptación, pero una vez que empecemos a sentirnos más sanos/as y deshinchados/as, podremos sentir la diferencia del antes y después, y apreciar este nuevo hábito alimentario.