Alimentos para el verano.

Llegó el verano, una época excelente para cuidarnos con la alimentación y por qué no, para bajar esos kilitos molestosos que están de más.

Pero no nos olvidemos que en esta época del año estamos expuestos a mayor radiación solar, haciendo que perdamos más sustancias saludables de nuestro cuerpo, como lo es el gasto aumentado de los antioxidantes naturales que poseemos.

Por ello para evitar pérdidas excesivas de vitaminas y otros elementos esenciales, recomendamos los siguientes alimentos:

-Frutas frescas: No pueden faltar las frutas en nuestra dieta diaria, por su elevado contenido en vitaminas, minerales, fibra y líquido, pero también contiene fructosa, que se convierte en azúcar, por esta razón se aclara que se deben comer de forma moderada.

Se recomienda ingerir 3 porciones por día, tomando en cuenta que una porción es una fruta de tamaño mediano como peras o manzanas y en el caso de frutas pequeñas como frutillas o frambuesas 1 porción es una taza.

Las frutas mas recomendadas en el verano:

Los cítricos,la sandía, y el melón son frutas de la temporada de verano que se recomiendan, ya que poseen bastante fibra y agua, lo que los hace buenos diuréticos, indispensables para eliminar ciertas toxinas por la orina. Considerando la cantidad de líquido que contienen, el nivel de azúcar es mínimo.

Los duraznos aportan a nuestro cuerpo vitaminas, principalmente C, minerales y cierta cantidad de azúcar. Tienen pocas calorías, por lo que son recomendados para regímenes hipocalóricos.

- Pescados: Son ricos en ácidos grasos de la serie omega-3, que regula el colesterol. Los ácidos omega-3 son usados en la fabricación de membranas de las células cerebrales, por lo que su consumo regular es importante durante el embarazo.

- Los porotos: Esta legumbre posee carbohidratos, proteínas y fibra dietética. Consumiéndolos en una cantidad adecuada tienen amplios beneficios, ya que además, contienen vitaminas y minerales. Al comerlos con choclo y acompañado de tomate, se obtiene una dieta completa.

- El tomate: En verano es cuando más se debe consumir, ya que sirve para mantener una dieta muy equilibrada, porque contiene grandes cantidades de agua y es rico en vitaminas (del complejo B, C y E), minerales (potasio y magnesio) y fibra.

El tomate contiene antioxidantes, sustancias que contrarrestan el daño de los radicales libres, permitiendo así reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

- La albahaca: Sus principios activos contienen potasio, magnesio y calcio, ideales para controlar la hipertensión.

- Alimentos con vitamina A: este nutriente juega un papel fundamental en la regeneración del tejido celular. Alimentos como melón, pomelo, brócoli o espinaca son buenos para el retraso del envejecimiento de la piel.

- Alimentos con vitamina E: Por ser liposoluble y antioxidante nos ayudan a mantener adecuadamente el manto lipídico de la piel. La podemos encontrar en frutos secos como maní o almendras, además de manzanas, palta, entre otros.

El consumo de agua en verano es esencial

Está de más decir que tomar agua posee múltiples beneficios como el mantener la tensión arterial, nutre las células, hace funcionar el riñón y elimina sustancias de desecho. Es la base de los fluidos corporales como la orina y la sangre.

Se debe consumir en la cantidad exacta para cada persona, ya que depende de circunstancias como su metabolismo o si vive en un sitio caluroso o no, pero el consumo debe oscilar entre uno y dos litros y medio de agua.

Debemos tener en cuenta que si no bebemos lo que nuestro cuerpo necesita, tendremos la piel seca y podremos desarrollar piedras en el riñón. Pero tampoco es bueno beber mucha agua porque puede causar sobrecarga en el riñón y que se retengan líquidos.

Es imprescindible ingerir el agua a través de alimentos como frutas, verduras, legumbres y cereales, esto ayudará también a mantener un peso equilibrado.

Hipertensión arterial en la edad adulta.

Hoy en día la mitad de las personas adultas que conozco, padecen de hipertensión arterial, ya sea sistólica, diastólica o de ambas.

Es mas que importante que conozcan de que estamos hablando, por ello les hice un resumen general de todo lo que implica la HTA (Hipertensión arterial), sus causas, consecuencias y su respectivo tratamiento. A ponernos las pilas y a cuidarnos un poco mas!!!

La enfermedad

Llamamos hipertensión arterial sistólica cuando la presión sistólica es mayor de 150 mmHg y la diastólica es menor de 90 mmHg.

En los últimos tiempos se ha demostrado que las cifras de presión arterial que representan riesgo de daño orgánico son aquellas por arriba de 140 mmHg para la presión sistólica y de 90 mmHg para la presión diastólica, cuando éstas se mantienen en forma sostenida. Por lo tanto, se define como hipertensión arterial cuando en tres ocasiones diferentes se demuestran cifras mayores de 140/90 mmHg en el consultorio o cuando mediante monitoreo ambulatorio de la presión arterial se demuestra la presencia de cifras mayores a las anotadas más arriba, en más del 50% de las tomas registradas.

Dieta

En el tratamiento de la hipertensión, es necesaria una dieta adecuada a las necesidades individuales, con control de sodio y una serie de recomendaciones que orienten a la persona hacia un estilo de vida más saludable.

El consumo actual de sal (cloruro sódico) en Paraguay se encuentra por encima de las necesidades reales de este mineral. El exceso de sodio se relaciona con la retención de líquidos en los tejidos del cuerpo y por tanto, con el incremento de los valores de tensión. Cuanto menos sodio contenga la dieta, más fácil será eliminar ese exceso por la orina y así contribuir a normalizar los niveles de tensión arterial. La dieta pobre en sodio, también beneficia a personas que padecen de enfermedad cardiovascular o hepática avanzada con retención de líquidos.

Por otro lado, la hipertensión se considera factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, por lo que las recomendaciones dietéticas también deben incluir orientaciones para la normalización del peso (en caso de sobrepeso u obesidad), control de la calidad de la grasa y del colesterol, así como asegurar una cantidad adecuada de fibra y antioxidantes naturales, relacionados con la prevención de estas enfermedades.

Factores que aumentan el riesgo de Hipertensión:

  • La obesidad y el sobrepeso.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • La herencia: una persona cuyos padres han tenido hipertensión arterial es más susceptible de desarrollarla.
  • La raza: la raza negra tiene más posibilidades de desarrollar esta enfermedad que la blanca.
  • Los varones tienen mayor riesgo que las mujeres hasta la edad de 55 años; a partir de esta edad sus riegos se igualan. A partir de los 75 años, las mujeres tienen más posibilidades de desarrollar hipertensión arterial.
  • La edad: la tensión arterial tiende a subir con la edad, y por ello los ancianos tienen más riesgo de desarrollar hipertensión arterial.
  • La sensibilidad a la sal: un consumo excesivo de sal causa hipertensión arterial en algunas personas.
  • Uso de anticonceptivos orales y otros medicamentos (esteroides anabolizantes, antiinflamatorios no esteroideos, descongestivos nasales, eritropoyetina, etc)
  • Sedentarismo

Alimentos Recomendados

  • Leche y lácteos: Leche, cuajada, yogur y otras leches fermentadas preferiblemente no azucaradas y quesos.
  • Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Preferir las carnes que menos grasa contienen.
  • Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en "alimentos limitados".
  • Verduras y hortalizas: Todas, y preferiblemente una ración diaria en crudo (ensalada).
  • Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en "alimentos limitados".
  • Frutas: Todas salvo las indicadas en el apartado de "alimentos limitados".
  • Bebidas: Agua, caldos, infusiones y zumos, bebidas refrescantes no azucaradas.
  • Grasas: Aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla, margarinas vegetales.

Alimentos permitidos (Consumo moderado y ocasional)

  • Leche y lácteos: Batidos lácteos, yogures azucarados, petit suisse, natillas y flan.
  • Carnes semigrasas, jamón y fiambres
  • Cereales: Cereales de desayuno azucarados (sencillos, chocolateados, con miel).
  • Bebidas: Zumos comerciales azucarados.
  • Otros productos: Miel, mermeladas, bollería y repostería sencillas (las que en composición más se parecen al pan: bollo suizo, bizcochos de soletilla), helados y sorbetes, mayonesa.

Alimentos limitados (consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades)

  • Leche y lácteos: Leche condensada.
  • Carnes grasas, productos de charcutería y vísceras
  • Cereales: Galletas rellenas, chocolateadas o bañadas con soluciones azucaradas, etc.
  • Frutas: Fruta en almíbar, frutas desecadas y frutas confitadas
  • Bebidas: Bebidas azucaradas tipo cola y, según hábitos, bebidas alcohólicas de baja graduación (cerveza, vinos de mesa, sidra).
  • Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos.
  • Otros productos: Pastelería y repostería rellenas, chocolateadas o bañadas en soluciones azucaradas, golosinas y dulces, etc.
  • Edulcorantes: Azúcar común o sacarosa, fructosa y jarabes de glucosa.

Recomendaciones a tener en cuenta en la dieta

Alcanzar o mantener un peso saludable mediante una ingesta adecuada de calorías.

Prescindir de la sal de mesa (normal, marina, yodada) y de la sal en el cocinado de los alimentos.

-Reducir el consumo de grasas saturadas y colesterol como factor de prevención cardiovascular:

  • Escoger las carnes más magras y quitar la grasa visible antes de su cocinado: pollo, pavo (sin piel), conejo, caballo, cinta de lomo, ternera magra, solomillo de buey, ternera o cerdo; y desgrasar los caldos de carne o aves en frío.
  • Aumentar el consumo semanal de pescado fresco a unas cuatro raciones.
  • Se permiten de 4 a 6 huevos a la semana (si no existe contraindicación médica).
  • Aliñar los platos con aceites vegetales (oliva, girasol) mejor que con mantequilla o margarina, añadiéndolos a los alimentos después de cocinados para evitar exceso de grasa y colesterol.

El efecto del café en la tensión arterial es escaso y de breve duración por eso no es preciso suprimirlo, aunque se recomienda tomarlo con moderación.

Es importante tomar cantidades adecuadas de calcio. El calcio necesario lo aportan diariamente: 2 vasos de leche ó 1 vaso de leche más 2 yogures, o en su lugar 60 gramos de queso bajo en sodio.

Preparar platos para luego congelarlos, y así no tener que acudir a los precocinados, que en general, son ricos en sodio.

Hoy en día, existen diversos productos en el mercado pobres en grasa, colesterol y sodio (comprobar etiquetado).

Si se come fuera de casa, elegir del menú ensaladas, aves o pescados a la parrilla en lugar de fritos o guisos. Para evitar la adición excesiva de salsas se puede pedir que éstas se sirvan a parte, y uno mismo adicionarla.

-Le debe acompañar a la dieta:

  • En personas hipertensas obesas una dieta hipocalórica bajo control de un especialista ayuda a normalizar la tensión.
  • El exceso de alcohol aumenta la presión arterial, por tanto, se debe moderar su consumo (no más de 2 vasos de vino al día).
  • Es necesario suprimir el tabaco por ser un factor de riesgo añadido ante enfermedades cardiovasculares.
  • El ejercicio físico moderado practicado de forma regular ayuda a mejorar el control de la tensión arterial.
  • El estrés mantenido produce elevaciones de la tensión arterial, por tanto es necesario aprender a relajarse y a llevar un ritmo de vida más saludable.

-Métodos de cocción

-El mejor método de preparar los alimentos es el cocinado sin sal añadida.

-Evitar las excesivamente grasas como guisos, estofados, frituras, empanados y rebozados.

-Preferir las carnes y pescados a la planchas, parrillas, asados (horno, papillote), microondas, hervidos o cocidos, al vapor.

-Es preferible la cocción al vapor que el hervido, ya que los alimentos conservan su sabor natural y no se hace necesario sazonar.

-Se puede reducir el sodio de los alimentos si utilizamos remojo prolongado (más de 10 horas) o doble cocción, cambiando el agua a mitad de la misma ya que el sodio se disuelve y queda en al agua (deberemos desecharla siempre). Es útil emplearlas en verduras, legumbres y pescados congelados y en conserva.

Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

  • Ácidos: Vinagre de manzana o vino, zumo de limón.
  • Aliáceos: Ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro.
  • Hierbas aromáticas: Albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana...
  • Especias: Pimienta (negra o blanca), pimentón, azafrán.